Para abreviar, Cienciología cubre principios básicos vitales para que cualquiera alcance libertad espiritual y logre sus metas. Pero el conocimiento de cualquier tema debe incluir su aplicación. Uno debe ser capaz de poner el conocimiento en uso para ayudarse a sí mismo y a los demás. La prueba final de cualquier conocimiento es: ¡Los datos y su uso en la vida realmente mejoran las condiciones?
Así, una gran parte de la atracción de Cienciología es que no contiene nada que deba ser aceptado por fe y no presenta ninguna autoridad arbitraria. Uno usa sus principios en el camino a la libertad espiritual y descubre por sí mismo que funcionan.
La historia real de Cienciología se refleja en los milagros diarios experimentados por millones de feligreses; en su llamada a la gente de todas las condiciones y profesiones de la vida por todo el mundo; en su atracción al artesano y al académico, al obrero y al oficinista, a los líderes del gobierno y de la comunidad, a algunas de las figuras más famosas en las artes.
Lo que Cienciología representa para el hombre en el siglo xxi es algo completamente nuevo: la promesa de nada menos que la rehabilitación total del espíritu humano. Lo que sigue son los testimonios de algunos pocos de esos cuya vida ha sido cambiada para mejor por una religión ahora abrazada por millones de personas y que abarca cada continente de la Tierra.
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